Qué es mejor, ¿cura húmeda o seca tras cirugía dermatológica?

by Verónica Ruiz

¿QUÉ ES MEJOR ¿CURA HÚMEDA O CURA SECA TRAS CIRUGÍA DERMATOLÓGICA?

El cuidado postoperatorio de la herida quirúrgica es crucial para optimizar los resultados clínicos y prevenir complicaciones como infección y alteraciones de la cicatrización.

Después de una intervención quirúrgica, el / la cirujano/a suele facilitarle una serie de recomendaciones específicas relativas al cuidado de la herida, que se llevarán a cabo hasta la retirada de los puntos de sutura.

Al revisar la literatura médica al respecto, no hay un protocolo estandarizado que defina las pautas a seguir en el cuidado de la herida quirúrgica en dermatología, lo que hace que nos encontramos con una gran variabilidad de cuidados postoperatorios en la práctica clínica.

Sin embargo, sí que disponemos de una serie de recomendaciones científicas basadas en la evidencia que nos pueden guiar a la hora de proporcionarle instrucciones claras sobre el cuidado de la herida.

Veremos a continuación en qué consisten la cura húmeda y el cuidado seca de las heridas y cuáles son sus ventajas e inconvenientes.

 
Cura húmeda

El microambiente de la herida se define como el entorno exterior inmediatamente adyacente a la herida y en contacto directo con su superficie.

La cura en ambiente húmedo (CAH) consiste en mantener la herida cubierta con un apósito oclusivo, lo que facilita el contacto permanente de la misma con su propio exudado, respetando, de esta manera, el microambiente de la herida.

El concepto actual de CAH fue introducido por el Dr. Winter en la década de 1960, que demostró en un modelo porcino que la curación de las heridas se realizaba de forma más rápida cuando se cubrían con un apósito plástico que cuando se dejaban expuestas al aire, ya que la costra que se generaba en estas últimas producía un retraso en la migración de los queratinocitos, lo que ocasionaba que la cicatrización fuera más lenta. Esta observación supuso, en la época, un cambio revolucionario frente del cuidado tradicional o cuidado seca. Unos años después, Hinman y Maibach aplicaron el concepto de CAH sobre heridas en piel humana.

La barrera física que proporciona la oclusión de la herida quirúrgica presenta las siguientes ventajas para la cicatrización:

  1. Reduce la evaporación desde la superficie de la herida, lo que ayuda al mantenimiento de una temperatura fisiológica en el propio microambiente de la herida, previniendo la deshidratación, proporcionando una mayor disponibilidad de oxígeno y reduciendo la inflamación, lo que contribuye también a disminuir el dolor local.
  2. Mantiene un pH ligeramente ácido a nivel de la herida (5,5-6,6), lo que incrementa el flujo de oxígeno local, favorece la actividad de los fibroblastos y síntesis de colágeno y tiene también un cierto efecto antibacteriano, previniendo así la infección.
  3. El ambiente húmedo proporciona un entorno favorecedor para que se produzca la migración celular necesaria para una adecuada epitelización de la herida y también facilita la actividad de enzimas locales que realizarán el desbridamiento del tejido desvitalizado.La CAH ha demostrado ser beneficiosa en el tratamiento de heridas abiertas, úlceras y heridas quirúrgicas suturadas.

La CAH ha demostrado ser beneficiosa en el tratamiento de heridas abiertas, úlceras y heridas quirúrgicas suturadas.

 
Cura seca

El cuidado tradicional o en ambiente seco consiste en mantener la herida limpia y seca sin que haya la barrera del apósito oclusivo que contenga el exudado y mantenga el microambiente de la propia herida.

En este tipo de cuidado se pueden utilizar apósitos no oclusivos, como las gasas, o diferentes antisépticos y antimicrobianos, realizándose los cuidados de forma diaria.

La cura en ambiente seco presenta los siguientes inconvenientes para la cicatrización de las heridas:

  1. El simple hecho de descubrir y limpiar la herida frecuentemente, junto con la evaporación inevitable, hacen que la temperatura local de la piel baje y debemos tener en cuenta que la piel tarda 40 minutos a recuperar su temperatura original y de tres a cuatro horas para la actividad celular mitótica vuelva a la normalidad. La disminución de la temperatura local reduce el aporte de oxígeno, lo que dificulta la formación de vasos sanguíneos (angiogénesis).
  2. La exposición al aire da lugar a un entorno alcalino a nivel de la herida, dificultando la actividad de fibroblastos y síntesis de colágeno.
  3. El ambiente seco proporciona también una mayor accesibilidad para la entrada de microorganismos y retrasa la migración de queratinocitos, dando lugar a una cicatrización más lenta.

Además, el incremento en la frecuencia de cambios de apósito que supone el cuidado seca respecto a la CAH proporciona más incomodidad a el / la paciente, pudiendo ocasionar mayor dolor asociado a los cuidados relacionado con un mayor traumatismo de la herida y con la retirada del apósito, además de una posible irritación cutánea por los cambios frecuentes de la misma.

 

Resumen: Las heridas necesitan un aporte de humedad permanente y equilibrado.

La CAH presenta beneficios y ventajas en la cicatrización de las heridas en comparación con el cuidado seca; sin embargo, la ausencia de evidencia científica suficiente no permite establecer directrices y protocolos específicos estandarizados respecto al cuidado de las heridas, lo que se deriva que las instrucciones proporcionadas a los/as pacientes después de cirugía dermatológica sean muy variables.

En nuestra práctica diaria, tanto si cerramos una herida de forma primaria (con puntos) o la dejamos por segunda intención (sin aplicar puntos), solemos recomendar al/la paciente que la mantenga cubierta sin realizar cambios de apósito durante los primeros 5-7 días. A partir de entonces y, tras revisar la herida, se puede proceder a realizar curas y cambios en el apósito de forma diaria o cada 48 h, siempre dependiendo del tipo de herida. Respecto a las ventajas o desventajas de aplicar pomada antibiótica o no para el cuidado de una herida, es una cuestión que abordaremos en próximos posts. 

Por ello, se recomienda que las pautas prescritas por parte de los/as dermatólogos/as en relación al cuidado de las heridas, reflejen las actualizaciones médicas más recientes para mejorar su experiencia y los resultados clínicos.

 

BIBLIOGRAFÍA

  • Winter G. Effect of air expossure and occlusion on experimental human skin wounds. Nature 1963;200:377-8
  • Kerstein MD. Introduction: Moist wound healing. Am J Surg 1994;167 (Suppl 1A): 1s.
  • Levine R. Effect of Occlusion on Cell Proliferation During Epidermal Healing. J Cutan Med Surg 1998; 2 (4):193-98
  • M S Agren, T Karlsmark, J B Hansen, J Rygaard. Occlusion versus air exposure on full-thickness